Negaraliss9.
Poeta recién llegado
Los colores son drenados de tu sangre
y se diluyen en etanol nauseabundo,
tus cavidades se ennegrecen
mientras los huesos se descalcifican.
Los ojos se tornan sombríos y sin brillo,
a la vez que pierdes las voz y la esperanza,
tus piernas tiemblan al caminar bajo
la lluvia de matices grisáceos que te persigue.
El corazón baja su ritmo y se exalta
ante las súbitas sorpresas del día a día,
tu sistema nervioso extinguiéndose va,
perdiendo cada razón para poderte expresar.
La familia, una corte de lúgubres acusadores,
burdas calamidades escupen sus lenguas,
tu aislamiento aumenta conforme
el alma se torna de un color agonía.
El tejido capilar se muere, tu boca se agrieta,
los fluidos se secan, respiración sin meta,
veneno de tretas y falacias de ayuda
tus oídos captan, pero de tu insania solo te jactas.
Cada ocaso un peso más a tu espalda,
una cruz eterna de no perdón y traición,
dagas incrustadas en tus tobillos,
tu cuerpo: un sepulcro de ladrillos.
Así pasarán los días hasta el final sublime,
ansías la dulce muerte, la espera te carcome,
ante el hedor de la parca, tus sentidos reviven,
pronto cumplirás tu sueño de declive.
y se diluyen en etanol nauseabundo,
tus cavidades se ennegrecen
mientras los huesos se descalcifican.
Los ojos se tornan sombríos y sin brillo,
a la vez que pierdes las voz y la esperanza,
tus piernas tiemblan al caminar bajo
la lluvia de matices grisáceos que te persigue.
El corazón baja su ritmo y se exalta
ante las súbitas sorpresas del día a día,
tu sistema nervioso extinguiéndose va,
perdiendo cada razón para poderte expresar.
La familia, una corte de lúgubres acusadores,
burdas calamidades escupen sus lenguas,
tu aislamiento aumenta conforme
el alma se torna de un color agonía.
El tejido capilar se muere, tu boca se agrieta,
los fluidos se secan, respiración sin meta,
veneno de tretas y falacias de ayuda
tus oídos captan, pero de tu insania solo te jactas.
Cada ocaso un peso más a tu espalda,
una cruz eterna de no perdón y traición,
dagas incrustadas en tus tobillos,
tu cuerpo: un sepulcro de ladrillos.
Así pasarán los días hasta el final sublime,
ansías la dulce muerte, la espera te carcome,
ante el hedor de la parca, tus sentidos reviven,
pronto cumplirás tu sueño de declive.
Por:Negaraliss.
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