πxel
Enzo Molinari - πxel - Costa Rica
Y entonces, decidió marcharse por uno de aquellos caminos que la vida ofrece como alternativa posible. Supongo, que ya tiene un nuevo teléfono (invisible), una nueva morada (inaccesible) y una nueva distancia (invencible), para que ya no le alcancen. El susurro de su río ahora se escucha inaudible, seco, roto. Y sus colores majestuosos, imponentes, ahora se ven en blanco y negro.
Mientras la muerte se burla de la miseria que nos atañe. Mientras Dios se llora por todos esos regalos que despreciamos y que bien pudieron salvarnos el alma. El sauce llora. Y, mientras tanto, sigo sumando tres agujas de dos relojes distintos y le pregunto a cuatro paredes blancas si pueden afirmar que yo sigo cuerdo.
Pero yo sigo aquí.
Con la única incertidumbre y certeza probables.
Ignorando y sabiendo, exactamente lo mismo que tú.
Qué será de nuestras vidas, si algún día decides, tocar nuevamente a mi puerta...
http://palabras-arrancadas-al-alma.blogspot.com/2016/06/puerta.html
Mientras la muerte se burla de la miseria que nos atañe. Mientras Dios se llora por todos esos regalos que despreciamos y que bien pudieron salvarnos el alma. El sauce llora. Y, mientras tanto, sigo sumando tres agujas de dos relojes distintos y le pregunto a cuatro paredes blancas si pueden afirmar que yo sigo cuerdo.
Pero yo sigo aquí.
Con la única incertidumbre y certeza probables.
Ignorando y sabiendo, exactamente lo mismo que tú.
Qué será de nuestras vidas, si algún día decides, tocar nuevamente a mi puerta...
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