suponepoesia
Poeta recién llegado
PULP
Le pasó a una pareja de amigos.
Él tenía costumbre
de pararse un minuto,
sesenta segundos,
ante bares con luces de neón.
Calculaba los años allí colgados,
el vómito en la puerta, navajas,
putas y bolsas circular en las manos.
Fantaseaba.
Luego, claro, entraba y se emborrachaba.
Era terco en la bebida,
cabeceaba tanto como
veces el tirador lo pedía.
Ella regateaba la realidad,
su felicidad no dependía de ella,
incluso no sabía besar,
era toda una belleza.
Quería estar en cada rincón de la ciudad,
campo, dehesa y azoteas soleás.
El mundo era enorme y ella lo quería pisar.
Tomaba mucho café para suplir la ansiedad.
Soñaba despierta.
Los conocí por separado,
pero no se tardarían en encontrar.