Abarrotadas esas tétricas tiendas,
de sillas y sillones dehabitadas,
el condenado condescendiente espera,
en fila de a uno, apretados, su condena.
Ofertas, descuentos y liquidaciones,
escaparates en procesión virtuosa,
delumbrando al raquítico desdichado,
que sanguinaria tortura estas rebajas.
Cansado, los pies doloridos, callado,
sabe que hoy ha sido un día para olvidar,
mañana lo será muchísimo más,
toca hacer la cola para descambiar.
Putísimas rebajas de los cojones.
de sillas y sillones dehabitadas,
el condenado condescendiente espera,
en fila de a uno, apretados, su condena.
Ofertas, descuentos y liquidaciones,
escaparates en procesión virtuosa,
delumbrando al raquítico desdichado,
que sanguinaria tortura estas rebajas.
Cansado, los pies doloridos, callado,
sabe que hoy ha sido un día para olvidar,
mañana lo será muchísimo más,
toca hacer la cola para descambiar.
Putísimas rebajas de los cojones.
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