Álex Hernández
Poeta recién llegado
La verdad es que llevo arrastrando salud desde que me vi
en la purpurina de tu retina.
He dejado de fumar,
y ya no bebo tanto café como cuando
te conocí.
Ya no me tropiezo
con la piedra
y estoy lleno
de pecado.
Querer morir y
que alguien venga
a enseñarte
que la vida es
preciosa.
Esa es la magia,
y casi nadie
te la enseña.
Levantante para cenar,
y deseo que la enfermedad
no te pille por sorpresa.
Pero
por si las dudas,
guárdame en tu galería
de recuerdos y
poemas de autoayuda.
Aspírame.
Hazme irresponsable.
Bébeme.
Comprende que no estoy
muerto.
Adórname la carne
con tu putrefacción.
Decórame la ausencia
con tus ganas de no
quedarte.
Quiéreme con tu
indiferencia.
Haz del amor,
un sitio el cual
no odiar.
Hazme el amor,
y ya que estamos,
follamos.
en la purpurina de tu retina.
He dejado de fumar,
y ya no bebo tanto café como cuando
te conocí.
Ya no me tropiezo
con la piedra
y estoy lleno
de pecado.
Querer morir y
que alguien venga
a enseñarte
que la vida es
preciosa.
Esa es la magia,
y casi nadie
te la enseña.
Levantante para cenar,
y deseo que la enfermedad
no te pille por sorpresa.
Pero
por si las dudas,
guárdame en tu galería
de recuerdos y
poemas de autoayuda.
Aspírame.
Hazme irresponsable.
Bébeme.
Comprende que no estoy
muerto.
Adórname la carne
con tu putrefacción.
Decórame la ausencia
con tus ganas de no
quedarte.
Quiéreme con tu
indiferencia.
Haz del amor,
un sitio el cual
no odiar.
Hazme el amor,
y ya que estamos,
follamos.