Lexema
Poeta que considera el portal su segunda casa
Al buen Ortunyo
Al que nos roba la tranquilidad
y el derecho a compartir,
Al que nos encierra sin haber delinquir
Que alguien le diga que se vaya
Al que nos impide ir a playa
y nos mete entre paredes
Al que nos atrapa como peces en
sus virulentas redes
Que alguien le diga que se vaya
Al que nos aleja de las gambas, y de
los pulpos al olivo,
Al que no te deja ir a beber hoy conmigo
Que alguien le diga que se vaya
Extraño los tequeños de Perú
y su papá rellena, su cebiche y su
parihuela
Así como el Kebab, o el arroz maroqui, la Paella que sé que te gustan a ti
las alitas de pollo que comía en Mayorca
Todos esos sabores que solo guardo en la boca
Que alguien le diga que se vaya
Al que nos limita a vivir como aves
enjauladas, soñando con la libertad
y al fin abrir las alas.
Al que nos roba la tranquilidad
y el derecho a compartir,
Al que nos encierra sin haber delinquir
Que alguien le diga que se vaya
Al que nos impide ir a playa
y nos mete entre paredes
Al que nos atrapa como peces en
sus virulentas redes
Que alguien le diga que se vaya
Al que nos aleja de las gambas, y de
los pulpos al olivo,
Al que no te deja ir a beber hoy conmigo
Que alguien le diga que se vaya
Extraño los tequeños de Perú
y su papá rellena, su cebiche y su
parihuela
Así como el Kebab, o el arroz maroqui, la Paella que sé que te gustan a ti
las alitas de pollo que comía en Mayorca
Todos esos sabores que solo guardo en la boca
Que alguien le diga que se vaya
Al que nos limita a vivir como aves
enjauladas, soñando con la libertad
y al fin abrir las alas.