Que bonito amanecer
con una guitarra en la mano
se lo dije al santo Papa
justo al anochecer,
y unas notas se escaparon
de la guitarra gitana
por trovador experimentado.
Le dije con palabra audible,
¿Hago un poema?
y el bohemio elevó la voz:
Tú que eres tan sensible
y eres como un poeta
¿Puedo cantar una canción?
Y unas notas se escaparon
de la guitarra gitana,
en aquel amanecer,
con las cuerdas en la mano
y con cantos al amor.