esthergranados
Poeta adicto al portal
Hace rato que amaneció. He visto como la claridad rompía la negrura de la noche. Había olvidado lo hermoso que es ver despuntar el día. De pronto he recordado retazos de mí infancia.¡Parece tan lejana! Es como ver pasar muchas fotografías, momentos detenidos en la memoria, instantáneas de un pasado remoto del que solo quedan recuerdos casi siempre inconexos: los días de lluvia caminando hacia el colegio con mis hermanas, chapoteando en los charcos, la angustia de la despedida de mi madre aferrándome a su mano que no quería soltar, la alegría de la salida, ya relajada y feliz; las mañanas de verano jugando en el patio bajo la mirada atenta y protectora de mí tía; las anécdotas que nos contaba el abuelo, que nos dejaban siempre expectantes e intrigadas; las visitas casi constantes de mis primos adolescentes, que nos traían canciones de moda e ilusiones; la alegría de mí madre siempre contenta, siempre poniendo una sonrisa en nuestro día a día; la vuelta de mí padre cargado de regalos.
Hace rato que amaneció y ha sido muy hermoso ver el alba desde la ventana.
¿Que queda del pasado? cicatrices que recuerdan nuestras heridas, que forman parte de nuestra "anatomía", que conforman nuestra memoria y sin las cuales no sabríamos que la vida nos sorprende cada día: a veces nos acaricia y nos invita a bailar, otras nos zarandea y hace tambalear nuestro mundo, golpeando con la misma fuerza que luego emplearemos en levantarnos y en seguir adelante, y en esperar que el viento amaine y vengan aires nuevos y renovados que sean favorables...¡Qué hermoso ver amanecer un día de verano y saber que hay futuro todavía!
Hace rato que amaneció y ha sido muy hermoso ver el alba desde la ventana.
¿Que queda del pasado? cicatrices que recuerdan nuestras heridas, que forman parte de nuestra "anatomía", que conforman nuestra memoria y sin las cuales no sabríamos que la vida nos sorprende cada día: a veces nos acaricia y nos invita a bailar, otras nos zarandea y hace tambalear nuestro mundo, golpeando con la misma fuerza que luego emplearemos en levantarnos y en seguir adelante, y en esperar que el viento amaine y vengan aires nuevos y renovados que sean favorables...¡Qué hermoso ver amanecer un día de verano y saber que hay futuro todavía!