Los puentes del arraigo destrozan el silencio.
Descienden multitudes al hueco del aliento.
La tierra ha de ser colectivo de puentes sin espanto.
Los puentes del arraigo despeinan los vaivenes singulares del miedo y
huertan plantas nuevas en nombres aledaños a nosotros.
Descienden multitudes al hueco del aliento.
La tierra ha de ser colectivo de puentes sin espanto.
Los puentes del arraigo despeinan los vaivenes singulares del miedo y
huertan plantas nuevas en nombres aledaños a nosotros.