marte5
Poeta fiel al portal
Quiero ser la paciencia de tus pasos
La sombra de tus besos
Caminar donde camines
Tener en mis manos tu eternidad
Quiero prender del cielo la lluvia de tu cabello
Empezar por tus manos
A caminar
A recorrer las extremidades que estallan el sabor de tu piel
Quiero ser la verdad de tu abandono
Encender la pradera
De tu despertar
Todas las mañanas
Quiero recorrer la bastedad del deseo
Ser el llanto esclavo de tu traza
Tener en mis ojos tus ojos inmensos, casi de universo
Sin posibilidad de despertar
Quiero saberte desde lo más íntimo
Ser el porvenir de tus pies descalzos
Y volar
Y encender las pupilas de las luciérnagas
Quiero empezar a morir
Amándote
Amando la distancia que no exista entre ambos
Y el vapor de tu piel
Quiero que rías
Tan inocente y dulce
Al punto de hacerme sentir
Inocente
Hacer las últimas miradas
Tan añejas, que no puedan matarlas la eternidad
Hacerlas dueñas de algún rincón
De luz
Y hacer nacer la incredulidad
De volver a empezar tantas veces
Que el tiempo
Tenga gusto a memoria
Quiero que abras el destino
Y pongas en su cuerpo un beso
Dejar de hablar, solo de tanto soñar
Que la memoria del amor es un segundo en tu cuerpo
Quiero extasiar la marcha de los suspiros
Casi cantar en tu frágil ardor
Y hacer viejas las horas
Que caminen entre las sabanas
Quiero merecer tu mirada en la noche
Y madrugar las emociones del alma
Empaparlas de gemidos
Quiero resbalar por tu esclavitud
Y hacer de tu corazón un refugio
Un espacio de verdad
Y caer en la gruta de un segundo
Que sea ciego y mudo
Que parezca infinito en nuestra huella
Y volver a huir
Por el mismo camino de tu ser
Para refugiarme, en tus años
La sombra de tus besos
Caminar donde camines
Tener en mis manos tu eternidad
Quiero prender del cielo la lluvia de tu cabello
Empezar por tus manos
A caminar
A recorrer las extremidades que estallan el sabor de tu piel
Quiero ser la verdad de tu abandono
Encender la pradera
De tu despertar
Todas las mañanas
Quiero recorrer la bastedad del deseo
Ser el llanto esclavo de tu traza
Tener en mis ojos tus ojos inmensos, casi de universo
Sin posibilidad de despertar
Quiero saberte desde lo más íntimo
Ser el porvenir de tus pies descalzos
Y volar
Y encender las pupilas de las luciérnagas
Quiero empezar a morir
Amándote
Amando la distancia que no exista entre ambos
Y el vapor de tu piel
Quiero que rías
Tan inocente y dulce
Al punto de hacerme sentir
Inocente
Hacer las últimas miradas
Tan añejas, que no puedan matarlas la eternidad
Hacerlas dueñas de algún rincón
De luz
Y hacer nacer la incredulidad
De volver a empezar tantas veces
Que el tiempo
Tenga gusto a memoria
Quiero que abras el destino
Y pongas en su cuerpo un beso
Dejar de hablar, solo de tanto soñar
Que la memoria del amor es un segundo en tu cuerpo
Quiero extasiar la marcha de los suspiros
Casi cantar en tu frágil ardor
Y hacer viejas las horas
Que caminen entre las sabanas
Quiero merecer tu mirada en la noche
Y madrugar las emociones del alma
Empaparlas de gemidos
Quiero resbalar por tu esclavitud
Y hacer de tu corazón un refugio
Un espacio de verdad
Y caer en la gruta de un segundo
Que sea ciego y mudo
Que parezca infinito en nuestra huella
Y volver a huir
Por el mismo camino de tu ser
Para refugiarme, en tus años