Lírico.
Exp..
Quijote
No morirá el hidalgo; su pujanza
eterna es como un sueño. Sobre el seco
rostro de la meseta, brilla el fleco
de un lubricán que blinda su esperanza.
El corazón del loco se abalanza
contra la realidad. Su cuerpo enteco
no admite finitud. No hay embeleco
capaz de detenerlo. En lontananza
un caballero ignora el maleficio
a que la muerte avoca. Se reviste
de un hálito inmortal. Alza su adarga,
cabalga, sufre, arrostra el sacrificio.
Quijote de la Mancha, tú supiste
ser todos en un hombre: luz amarga.
No morirá el hidalgo; su pujanza
eterna es como un sueño. Sobre el seco
rostro de la meseta, brilla el fleco
de un lubricán que blinda su esperanza.
El corazón del loco se abalanza
contra la realidad. Su cuerpo enteco
no admite finitud. No hay embeleco
capaz de detenerlo. En lontananza
un caballero ignora el maleficio
a que la muerte avoca. Se reviste
de un hálito inmortal. Alza su adarga,
cabalga, sufre, arrostra el sacrificio.
Quijote de la Mancha, tú supiste
ser todos en un hombre: luz amarga.