Agustín Sánchez
Poeta asiduo al portal
RECORDANDO A POE
La oscuridad completa de la estancia
su negrura condensa, se hace espesa
y un terror sin nombrar mi frente besa
en arcada de inmensa repugnancia.
Un hedor de carroña me distancia,
alguien se mueve allí. Mi mente lesa
ha creído escuchar, de espanto presa,
de cercanas cadenas resonancia.
Un quejido no humano, de locura,
ha sajado mis nervios en pedazos
con la viscosidad de lo ya muerto.
Y al rozarme la cara esa criatura,
al notar en mi piel sus fríos brazos,
el sentido perdido, caigo yerto.
AGUSTÍN
La oscuridad completa de la estancia
su negrura condensa, se hace espesa
y un terror sin nombrar mi frente besa
en arcada de inmensa repugnancia.
Un hedor de carroña me distancia,
alguien se mueve allí. Mi mente lesa
ha creído escuchar, de espanto presa,
de cercanas cadenas resonancia.
Un quejido no humano, de locura,
ha sajado mis nervios en pedazos
con la viscosidad de lo ya muerto.
Y al rozarme la cara esa criatura,
al notar en mi piel sus fríos brazos,
el sentido perdido, caigo yerto.
AGUSTÍN