Recorreras el tiempo,
que vivimos juntos.
Los sueños que alcanzamos,
y aquellos que se hundieron en lo profundo
del abismo.
Ahora ya somos viejos,
o es demasiado tarde,
para darnos cuenta,
que tal vez algo construimos,
tu y yo,
en ese espacio que se revela,
entre el olvido y la desesperación.
No mires atrás.
Ya no vale la pena.
El camino está contaminado,
de estatuas de sal.
Pregúntale al poeta.
El tal vez pueda responderte,
con la palabra precisa,
que ya no tiene el sabor que tuvo.
Yo me quedaré aqui,
confundiendo al destino. O simplemente,
imaginando aquello que no llegó a ser.
Si quieres visitarme,
sabes muy bien donde estoy.
Esperando reescribir la poesía,
que nunca me atreví a escribirte.
que vivimos juntos.
Los sueños que alcanzamos,
y aquellos que se hundieron en lo profundo
del abismo.
Ahora ya somos viejos,
o es demasiado tarde,
para darnos cuenta,
que tal vez algo construimos,
tu y yo,
en ese espacio que se revela,
entre el olvido y la desesperación.
No mires atrás.
Ya no vale la pena.
El camino está contaminado,
de estatuas de sal.
Pregúntale al poeta.
El tal vez pueda responderte,
con la palabra precisa,
que ya no tiene el sabor que tuvo.
Yo me quedaré aqui,
confundiendo al destino. O simplemente,
imaginando aquello que no llegó a ser.
Si quieres visitarme,
sabes muy bien donde estoy.
Esperando reescribir la poesía,
que nunca me atreví a escribirte.