YaYa MV
Poeta recién llegado
Mi abuela,
con esa sonrisa de mi madre,
siempre contaba
sobre su niñez
y que aún detesta la lluvia
"Este aguacero mentiroso,
nunca llega cuando debe
ni lo hace como es"
"Como el amor?"
le pregunté a los diecisiete,
pero ella solo siguió sonriendo
con esa sonrisa mía y de mi madre.
Mi abuela,
con sus manos arrugadas
y cicatriz en el meñique,
me preguntaba sobre mi vida
"Aún te gustan los crucigramas?"
No respondí, solo seguí mirando
sus manos y su cicatriz.
Mi abuela,
la que pidió dijese
unas palabras en su entierro,
"Quisiera ser enterrada bajo este pino"
"Lo intentaré" susurré.
Mi abuela, la de cabello plateado
como espero no llegue a ser el mío,
la que me calmaba con esa sonrisa,
quien me acaricia con delicadas manos,
ella que siempre creyó en Dios .
Mi abuela, la que no es encontrada desde ayer,
la que buscaba esta tarde bajo la lluvia
en aquel árbol que le ayudé a plantar.
Mi abuela, su sangre en mis manos
que son como las suyas
En realidad me pediste
tomase el cuchillo?
"Ayúdame a terminar" dijiste,
no pude solo soñarlo, no.
Mi abuela, la de ojos cristalizados
y cuchillo en el pecho
"Cariño?" me dijo
mientras empuñaba la pala,
pero jamás respondí.
con esa sonrisa de mi madre,
siempre contaba
sobre su niñez
y que aún detesta la lluvia
"Este aguacero mentiroso,
nunca llega cuando debe
ni lo hace como es"
"Como el amor?"
le pregunté a los diecisiete,
pero ella solo siguió sonriendo
con esa sonrisa mía y de mi madre.
Mi abuela,
con sus manos arrugadas
y cicatriz en el meñique,
me preguntaba sobre mi vida
"Aún te gustan los crucigramas?"
No respondí, solo seguí mirando
sus manos y su cicatriz.
Mi abuela,
la que pidió dijese
unas palabras en su entierro,
"Quisiera ser enterrada bajo este pino"
"Lo intentaré" susurré.
Mi abuela, la de cabello plateado
como espero no llegue a ser el mío,
la que me calmaba con esa sonrisa,
quien me acaricia con delicadas manos,
ella que siempre creyó en Dios .
Mi abuela, la que no es encontrada desde ayer,
la que buscaba esta tarde bajo la lluvia
en aquel árbol que le ayudé a plantar.
Mi abuela, su sangre en mis manos
que son como las suyas
En realidad me pediste
tomase el cuchillo?
"Ayúdame a terminar" dijiste,
no pude solo soñarlo, no.
Mi abuela, la de ojos cristalizados
y cuchillo en el pecho
"Cariño?" me dijo
mientras empuñaba la pala,
pero jamás respondí.