manumalversación
Poeta fiel al portal
Los zócalos pintados de marrón
y las paredes color crema,
la silla verde en el mismo rincón
donde lloraba en primavera,
en los cristales lágrimas igual
que en estos ojos que se anegan,
el tiempo nunca pasa por pasar
aunque no se vea su huella.
Recuerdo que solía divagar
sobre una cama recién hecha
mientras pensaba en revolver el mar
para encontrar una quimera,
nunca era hora de enfrentarse no,
a las puntillas de mi espalda,
esas miradas que esperaban sol,
yo, que estaba hecho desde el agua.
Una victoria era quedarme en paz
en este mundo abarrotado,
las penas siempre fueron la verdad
y la mentira de unos cuantos...
una princesa vestida de amor,
unas estrellas al alcance,
sueños que no contaban hasta dos,
anhelos libres y fugaces.
Miramos al futuro, sin dudar,
con ojos de latidos pardos,
pero el paso del tiempo es un puñal,
dentro del pecho, sepultado.
y las paredes color crema,
la silla verde en el mismo rincón
donde lloraba en primavera,
en los cristales lágrimas igual
que en estos ojos que se anegan,
el tiempo nunca pasa por pasar
aunque no se vea su huella.
Recuerdo que solía divagar
sobre una cama recién hecha
mientras pensaba en revolver el mar
para encontrar una quimera,
nunca era hora de enfrentarse no,
a las puntillas de mi espalda,
esas miradas que esperaban sol,
yo, que estaba hecho desde el agua.
Una victoria era quedarme en paz
en este mundo abarrotado,
las penas siempre fueron la verdad
y la mentira de unos cuantos...
una princesa vestida de amor,
unas estrellas al alcance,
sueños que no contaban hasta dos,
anhelos libres y fugaces.
Miramos al futuro, sin dudar,
con ojos de latidos pardos,
pero el paso del tiempo es un puñal,
dentro del pecho, sepultado.