Ulpiano
Obrero de la Poesía
.
Eras niña, recuerdo que en tu infancia
le hablabas al oído
al viento enternecido.
Y tu voz, que tenía la fragancia
de un sueño florecido,
era el trino en un nido
hecho con el amor de la constancia.
Y mi afable recuerdo ya se escancia,
cual si fuese un cumplido,
en el mirar fingido
de la risa infantil de la distancia,
y en el rígido olvido
del tiempo que ha partido
en alas de cigüeña en trashumancia.
Llevarte prometí, sin reluctancia,
el tesoro perdido
de un pirata tullido
que desafió la mar con arrogancia.
Hoy no tiene sentido,
tú niñez se ha perdido.
Prefiero revivirla en una estancia.
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Recuerdos de tu Infancia
Eras niña, recuerdo que en tu infancia
le hablabas al oído
al viento enternecido.
Y tu voz, que tenía la fragancia
de un sueño florecido,
era el trino en un nido
hecho con el amor de la constancia.
Y mi afable recuerdo ya se escancia,
cual si fuese un cumplido,
en el mirar fingido
de la risa infantil de la distancia,
y en el rígido olvido
del tiempo que ha partido
en alas de cigüeña en trashumancia.
Llevarte prometí, sin reluctancia,
el tesoro perdido
de un pirata tullido
que desafió la mar con arrogancia.
Hoy no tiene sentido,
tú niñez se ha perdido.
Prefiero revivirla en una estancia.
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