Llora la luna
entre las nubes blancas
al oír cantar al ruiseñor
del jardín de las monjas.
Baila el trigal
cuando lo acaricia el viento,
y a sus pies,
corren y saltan liebres.
Añora el invierno
las flores de azahar
que cuando el no esté
ellas nacerán.
Adiós Sevilla florida,
en mi corazón quedas,
porque tus calles
no la recorreré mas.
entre las nubes blancas
al oír cantar al ruiseñor
del jardín de las monjas.
Baila el trigal
cuando lo acaricia el viento,
y a sus pies,
corren y saltan liebres.
Añora el invierno
las flores de azahar
que cuando el no esté
ellas nacerán.
Adiós Sevilla florida,
en mi corazón quedas,
porque tus calles
no la recorreré mas.
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