Hoy en la noche
Sin buscarte te encontré
Y al mirar tus ojos
Dulces y brillantes color miel
Nuestros recuerdos
De la mano se tomaron
Y sonriendo caminaron juntos
Por los lugares que recorrimos
en una noche fría y serena de abril
Cuando por un poema
que me regalaste te conocí
Y amaneciste junto a mí
Y al despertar y mirar tus ojos dulces
y brillantes color miel
Comprendí que el poema había sido tú.
Y desde aquel día el destino mágico fue,
Sin buscarte vuelvo a encontrarte
Y hoy vuelvo a amanecer contigo
Ya sin más poemas
Que los escritos en la piel por tú y yo.