Guadalupe D. Lopez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me miro a los ojos sin hablar...
Había tristeza en su mirada.
No hacian falta las palabras, para entender lo que callaba.
Había lineas de dolor, descansando en su cara,
la huella de una lágrima y una sonrisa disfrazada.
Más sin embargo, todos los días, de la cama se paraba,
para ir a trabajar, aunque volviera cansada.
Tenia la ilusión de terminar lo que empezaba,
de vivir por vivir, de reir mientras lloraba.
La veia todos los días en el espejo de la sala.
Algunas veces sonreia, otras veces ni siquiera me miraba,
pero siempre estaba ahí, aunque no dijera nada...
Había tristeza en su mirada.
No hacian falta las palabras, para entender lo que callaba.
Había lineas de dolor, descansando en su cara,
la huella de una lágrima y una sonrisa disfrazada.
Más sin embargo, todos los días, de la cama se paraba,
para ir a trabajar, aunque volviera cansada.
Tenia la ilusión de terminar lo que empezaba,
de vivir por vivir, de reir mientras lloraba.
La veia todos los días en el espejo de la sala.
Algunas veces sonreia, otras veces ni siquiera me miraba,
pero siempre estaba ahí, aunque no dijera nada...
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