IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Cuando el perdón sea deseo,
y el placer ley,
discutiremos si el sol es rey,
y si su falta nos conduce al agobio,
cuando se aprecie el trueno
antes que el rayo,
las causalidades no se percatarán
de nuestros internos sentidos,
seremos nubes de lluvia,
hasta que el sol nos evapore,
porque la cordura hace ruido
en la censura del placer,
se reirán las estrellas,
cuando la luna caiga,
cuando la marea muera,
porque la cima es timo,
porque la negrura
hace nido
en la espesura de las emociones,
siempre sentir será oscuridad,
porque su falta es muerte,
y siempre olvidamos de más,
punza la herida,
en el cuerpo muerto de dios,
fluyen los cauces,
de una eternidad finita,
y es que toda percepción de trascendencia
se diluye entre realidades ilusorias,
ofuscaremos al sol,
cuando la luna nos hable,
bendición sanguinaria,
beberemos de su sangre contaminada,
cuando las aguas ardan
como todo infierno,
cuando los cielos colapsen,
y las mentiras borrasen toda verdad,
crucifixión léxica,
la palabra pierde dominio,
cuando la aspereza de lo inminente
deja al corazón sin respuestas,
sin color,
será ceniza de un nuevo dolor,
tristes senderos surgen,
hacia la nada,
desde la contradicción,
tristes ocasos marcan,
la apatía en las huidas del sol,
cuando los astros
se cansen de darnos luz,
la oscuridad será el hogar de la muerte,
y la muerte será infinita,
la muerte será vida,
porque su sincronía es exacta,
si el tiempo no cede al sepulcro,
el cuerpo de nuestro creador
será palabra,
entre segundos inmensos
que nos silencian.
y el placer ley,
discutiremos si el sol es rey,
y si su falta nos conduce al agobio,
cuando se aprecie el trueno
antes que el rayo,
las causalidades no se percatarán
de nuestros internos sentidos,
seremos nubes de lluvia,
hasta que el sol nos evapore,
porque la cordura hace ruido
en la censura del placer,
se reirán las estrellas,
cuando la luna caiga,
cuando la marea muera,
porque la cima es timo,
porque la negrura
hace nido
en la espesura de las emociones,
siempre sentir será oscuridad,
porque su falta es muerte,
y siempre olvidamos de más,
punza la herida,
en el cuerpo muerto de dios,
fluyen los cauces,
de una eternidad finita,
y es que toda percepción de trascendencia
se diluye entre realidades ilusorias,
ofuscaremos al sol,
cuando la luna nos hable,
bendición sanguinaria,
beberemos de su sangre contaminada,
cuando las aguas ardan
como todo infierno,
cuando los cielos colapsen,
y las mentiras borrasen toda verdad,
crucifixión léxica,
la palabra pierde dominio,
cuando la aspereza de lo inminente
deja al corazón sin respuestas,
sin color,
será ceniza de un nuevo dolor,
tristes senderos surgen,
hacia la nada,
desde la contradicción,
tristes ocasos marcan,
la apatía en las huidas del sol,
cuando los astros
se cansen de darnos luz,
la oscuridad será el hogar de la muerte,
y la muerte será infinita,
la muerte será vida,
porque su sincronía es exacta,
si el tiempo no cede al sepulcro,
el cuerpo de nuestro creador
será palabra,
entre segundos inmensos
que nos silencian.