IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Descansaremos,
cuando nuestros días
se escondan en sus noches,
cuando nuestra voz
se recueste en nuestra lengua,
y nunca más podamos quejarnos,
feneceremos como suplicios abstractos,
entre mente y cuaderno,
la realidad se siente
con las llagas del alma,
con las heridas cicatrizadas,
las falencias del cielo,
marcan un camino con su lluvia,
pero nunca el don último
nos curó de toda finitud,
buscar cobijo en el barro,
como cadáver embrutecido,
buscamos la calma del vivo,
la agonía en el tiempo,
el amargor de un tibio abrazo muerto,
el trazo que dibuja a todo dios,
serán las cumbres, mito,
será la huida, regreso,
porque la verdad es un karma constante,
sesgos humanos,
entre tercos pensares
y deseos inconmensurables,
brillará la imaginación,
cuando la luz de toda ley
no opaque a nuestra lógica,
constante temor,
de una creación
condenada al dolor de otorgar vida,
constante error,
su labor es un acto inmolatorio,
el contraste se aprecia
cuando la perseverancia nos hace dudar,
y la duda nos acerca a la verdad,
"la vida es huida, y la muerte su portal",
cuando los ocasos sean arte
a los ojos de un mortal,
cuando todo fin sea libro,
cuando se lean las desgracias,
y las manos de dios,
tallen sus imperfecciones
en la piel de un ser perfeccionado,
cuando escuchemos al silencio,
cuando la fe se entienda libre,
y las ruinas se rieguen con bondad,
las nuevas edades
brotarán con un espasmo astral,
seremos conscientes de nuestro fulgor,
seremos por siempre
el amor inquebrantable
de un conocimiento inexorable.
cuando nuestros días
se escondan en sus noches,
cuando nuestra voz
se recueste en nuestra lengua,
y nunca más podamos quejarnos,
feneceremos como suplicios abstractos,
entre mente y cuaderno,
la realidad se siente
con las llagas del alma,
con las heridas cicatrizadas,
las falencias del cielo,
marcan un camino con su lluvia,
pero nunca el don último
nos curó de toda finitud,
buscar cobijo en el barro,
como cadáver embrutecido,
buscamos la calma del vivo,
la agonía en el tiempo,
el amargor de un tibio abrazo muerto,
el trazo que dibuja a todo dios,
serán las cumbres, mito,
será la huida, regreso,
porque la verdad es un karma constante,
sesgos humanos,
entre tercos pensares
y deseos inconmensurables,
brillará la imaginación,
cuando la luz de toda ley
no opaque a nuestra lógica,
constante temor,
de una creación
condenada al dolor de otorgar vida,
constante error,
su labor es un acto inmolatorio,
el contraste se aprecia
cuando la perseverancia nos hace dudar,
y la duda nos acerca a la verdad,
"la vida es huida, y la muerte su portal",
cuando los ocasos sean arte
a los ojos de un mortal,
cuando todo fin sea libro,
cuando se lean las desgracias,
y las manos de dios,
tallen sus imperfecciones
en la piel de un ser perfeccionado,
cuando escuchemos al silencio,
cuando la fe se entienda libre,
y las ruinas se rieguen con bondad,
las nuevas edades
brotarán con un espasmo astral,
seremos conscientes de nuestro fulgor,
seremos por siempre
el amor inquebrantable
de un conocimiento inexorable.