Todos somos Uno. Pero diversidad es Amor.
Como en los signos del horóscopo.
Entonces, procuramos mantenernos al margen, unos de otros.
Alimentando la idea de que somos distintos, y únicos o especiales.
Al mismo tiempo, hay un sendero evolutivo.
Se trata de vencer el Miedo.
Y también, de integrar el Ego o complejo de superioridad.
Para poder regresar al Padre, a quien llamamos Eón.
Y en Eón, regocijarnos porque nos da su bendición, para ser potentes.