odracirios
Poeta recién llegado
No se pierde de nada el mundo,
Ni el presente extraña al ayer,
No hace afrenta el ser cobarde,
Si no se tiene razón de vivir.
Ceremonia pasada es el elogio,
Ni dice la muerte ahora es,
Incluso el vil se ennoblece en el Patíbulo,
Nadie maldice en su réquiem.
Cuántas vidas necesitas para sonreír,
No es sueño si no te lanzas a cumplir,
Si el rey usurpara al plebeyo,
Cuan honrado estaría su mujer.
¿La mujer de quién?
Es relativa la grandeza,
Como el amor del quien llega es,
Si el noble hace alarde,
La inmortalidad para el plebeyo es.
Ni el presente extraña al ayer,
No hace afrenta el ser cobarde,
Si no se tiene razón de vivir.
Ceremonia pasada es el elogio,
Ni dice la muerte ahora es,
Incluso el vil se ennoblece en el Patíbulo,
Nadie maldice en su réquiem.
Cuántas vidas necesitas para sonreír,
No es sueño si no te lanzas a cumplir,
Si el rey usurpara al plebeyo,
Cuan honrado estaría su mujer.
¿La mujer de quién?
Es relativa la grandeza,
Como el amor del quien llega es,
Si el noble hace alarde,
La inmortalidad para el plebeyo es.