Adalberto Martin USA
Poeta recién llegado
Refutando las tres tesis de Gorgias
En sombras nace el ser, desvanecido,
como un soplo que duda de su aliento;
la forma, al contemplarse, es solo intento,
y el mundo, un simulacro inadvertido.
El pensamiento, en sí, queda perdido,
pues piensa que se piensa sin cimiento;
y al nombrar lo que nombra, el fundamento
se quiebra en un abismo sin sonido.
Si el ente no es, la nada se presenta,
mas si algo fuera, el alma no lo entiende,
ni el labio, al explicarlo, lo sustenta.
¡Miente el vacío! Pues si el ser se enciende,
el no-ser, al negarse, se alimenta,
y el todo, al entenderse... se desprende.
En sombras nace el ser, desvanecido,
como un soplo que duda de su aliento;
la forma, al contemplarse, es solo intento,
y el mundo, un simulacro inadvertido.
El pensamiento, en sí, queda perdido,
pues piensa que se piensa sin cimiento;
y al nombrar lo que nombra, el fundamento
se quiebra en un abismo sin sonido.
Si el ente no es, la nada se presenta,
mas si algo fuera, el alma no lo entiende,
ni el labio, al explicarlo, lo sustenta.
¡Miente el vacío! Pues si el ser se enciende,
el no-ser, al negarse, se alimenta,
y el todo, al entenderse... se desprende.
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