El Poeta del Asfalto
Poeta adicto al portal
Relojes, relojes,
relojitos,
relojones.
Como un ejército.
Marchando.
Por todos los rincones.
Dictando, apretando, apurando su paso.
Tic tac, militar.
Tac, tic, torturando
Relojes, relojines, cuerdas con fin.
Avanzando.
Suizos, japoneses,
chinos,
o coreanos.
Apurados.
Apresándonos por las muñecas,
llevándonos tarde,
a todos lados.
Relojes en la diestra.
En la siniestra.
En el living.
En el hall de la estación.
Relojes, entre vos y yo.
Ciudad tan grande.
¿Para qué?
Me pregunto,
Mientras voy al tranco con la lengua afuera.
Relojes, aprisionando, enloqueciendo al mundo.
Relojes con agujas punteagudas,
que se nos hunden más y más,
a cada segundo.
Relojes enlazando el mundo.
Estrangulando.
Tiempo que se acaba.
Corre.
Corre deprisa,
Llegas tarde
Tic, tac
A ninguna parte
Corre.
Corre deprisa.
Se acaba la cuerda
Tic, tac.
Tiempo de ser feliz,
o de al menos,
Tic, Tac,
ver si lo intentas.
(2002)
relojitos,
relojones.
Como un ejército.
Marchando.
Por todos los rincones.
Dictando, apretando, apurando su paso.
Tic tac, militar.
Tac, tic, torturando
Relojes, relojines, cuerdas con fin.
Avanzando.
Suizos, japoneses,
chinos,
o coreanos.
Apurados.
Apresándonos por las muñecas,
llevándonos tarde,
a todos lados.
Relojes en la diestra.
En la siniestra.
En el living.
En el hall de la estación.
Relojes, entre vos y yo.
Ciudad tan grande.
¿Para qué?
Me pregunto,
Mientras voy al tranco con la lengua afuera.
Relojes, aprisionando, enloqueciendo al mundo.
Relojes con agujas punteagudas,
que se nos hunden más y más,
a cada segundo.
Relojes enlazando el mundo.
Estrangulando.
Tiempo que se acaba.
Corre.
Corre deprisa,
Llegas tarde
Tic, tac
A ninguna parte
Corre.
Corre deprisa.
Se acaba la cuerda
Tic, tac.
Tiempo de ser feliz,
o de al menos,
Tic, Tac,
ver si lo intentas.
(2002)