A volar se van satisfechas
después de comer las palomas
tan veloces como las flechas
al cumplir con su cometido
que si a la ventana te asomas
ellas te verán sorprendido
de no compartir libertad
riéndote y haciendo bromas
de su responsabilidad.
Serán ellas las mensajeras
de un mundo que se va acercando
de una orilla a otra a sus veras;
más sin conocer bien lo que hacen,
el hombre es quien las va entrenando
pequeñitas desde que nacen
para crear correspondencia
entre gentes que van hablando
buscando la mayor prudencia.
Reirá y reirá el que las mira
cargadas con misión tan grave
cogiendo el pan de quien lo tira
luego de haber bajado al suelo.
Irrisorio, sí, para el ave
que viaja a llevar el consuelo.
Riámonos, pues, de las miserias
y dejemos que en una nave
vayan las cosas que son serias.
después de comer las palomas
tan veloces como las flechas
al cumplir con su cometido
que si a la ventana te asomas
ellas te verán sorprendido
de no compartir libertad
riéndote y haciendo bromas
de su responsabilidad.
Serán ellas las mensajeras
de un mundo que se va acercando
de una orilla a otra a sus veras;
más sin conocer bien lo que hacen,
el hombre es quien las va entrenando
pequeñitas desde que nacen
para crear correspondencia
entre gentes que van hablando
buscando la mayor prudencia.
Reirá y reirá el que las mira
cargadas con misión tan grave
cogiendo el pan de quien lo tira
luego de haber bajado al suelo.
Irrisorio, sí, para el ave
que viaja a llevar el consuelo.
Riámonos, pues, de las miserias
y dejemos que en una nave
vayan las cosas que son serias.