marquelo
Negrito villero
He zafado de la muerte;
el tiempo crece hasta jugar con mi reloj.
Una piedra te acompaña hasta tu muerte.
A veces Dios llega con todos los rezagados;
hay en mí una onda que golpea las costillas del amor
las sábanas donde un día se le sacó brillo a los revólveres
y a los ramos cansados
de tanta marcha de poemas que empezaban y terminaban
con las mismas palabras
que te hacían desfallecer con la boca abierta.
Nadie ha tocado el suicidio.
la Luna sigue igual con su cera
bronce y piedra son lo que cantan los grillos;
el silencio no tiene un minuto de silencio
los amantes mantienen frescos los cafés del amanecer
el sudamericano hace de nativo furioso de viento desnudo.
Una mancha se ha formado en la carretera de su frente,
el duelo
fue una orgía completa de albas y atardeceres;
ella es todo pelos
y el caballo tiene forma de jinete.
el tiempo crece hasta jugar con mi reloj.
Una piedra te acompaña hasta tu muerte.
A veces Dios llega con todos los rezagados;
hay en mí una onda que golpea las costillas del amor
las sábanas donde un día se le sacó brillo a los revólveres
y a los ramos cansados
de tanta marcha de poemas que empezaban y terminaban
con las mismas palabras
que te hacían desfallecer con la boca abierta.
Nadie ha tocado el suicidio.
la Luna sigue igual con su cera
bronce y piedra son lo que cantan los grillos;
el silencio no tiene un minuto de silencio
los amantes mantienen frescos los cafés del amanecer
el sudamericano hace de nativo furioso de viento desnudo.
Una mancha se ha formado en la carretera de su frente,
el duelo
fue una orgía completa de albas y atardeceres;
ella es todo pelos
y el caballo tiene forma de jinete.