Renacimiento

Edouard

Poeta adicto al portal
En una noche espectral de frío azote venturoso,un impertérrito poeta va al encuentro de su amada,que yace bajo una lápida de insignias plateadas por la radiación preternatural de la diosa lunar.Cuando llega,nadie hay en el camposanto.Comienza a llorar como un niño caído en vil orfandad.Con cuánta bravura desearía que la muerte y el sueño se conjugasen para resucitar al objeto venerable de sus magnos deseos.Pero todo es inútil.La dulce criatura no volverá a despertar del sarcófago que está a mil pies bajo tierra.Nuestro joven bardo,herido por las cuitas y el dolor profundo,saca un frasco que guarda celoso un fulminante veneno que lo ha de entregar a los brazos siniestros de la obscura tiniebla;donde cree que palpita una soñadora luz radial que alimenta a los muertos para que resuciten a una vida nueva.Pero lejos de este mundo de malhadado guiño irónico.En la profunda y aérea majestad del regazo onírico del dios flamante de los muertos;el cual,con gusto paladea las almas frágiles y puras que merecen el reconocimiento sagrado de ser puestas en pedestal marmóreo de eternal enjundia.Sólo así,el gozo y alborozo de los espíritus renacidos destellarán una lúgubre pero fehaciente luz de perpetua jovialidad ominosa en ciernes.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba