Bolígrafo crítico
Poeta recién llegado
De nuevo la historia se repite y para colmo delantede toda la familia. Hortensia a vuelto a ridiculizar a su marido delante detodos, y desgraciadamente no es la primera vez que lo hace. Entonces... ¿Porqué no dialoga con su mujer para hacerla saber que le incomodan susridiculizaciones? Te preguntarás tú, pero la respuesta es clara para el señorPerez, el nunca hablaría claramente sobre eso con su mujer por miedo a unaposible acusación contra él de conducta infantil o inmadura. Por elloprefiere tragarse la rabia y soltarla en el trabajo, ya que como es el jefe, notendrá problemas ni reproches.
A Martín le tiemblan las manos, el pasillo querecorre todos los días ahora se le hace eterno y suda. Esto le pasa siempre quele llama su jefe, el señor Perez. Tras un interminable camino llega a la puertade cristal tintado en la que pone Sr.Perez y entra. Allí el señor Perez muycabreado, entre gritos y faltas de respeto pero sin pretextos, decide recortarlas vacaciones y el sueldo de Martín a cambio de un aumento de horas laborales.Ahora Martín tiene los ojos rojos, le gustaría dialogar con su jefe, darle unbofetón o dos, gritarle o mandarlo a la mierda, pero pondría en riesgo suempleo y es lo único que mete dinero en casa, por lo que se calla y largase deldespacho de el señor Perez cabizbajo y silencioso.
Martín sale del trabajo y cree que lo mejor antes dellegar a casa es tomar algunas copas en el bar de al lado. Esto es un graveerror porque es de esta manera por la cual Martín perderá la consciencia de susactos. después de unas cuantas rondas de ácido limón mezclado contequila, decide subir a casa, donde le aguarda una mujer preocupada que lelanza un sinfín de preguntas una vez cruza la puerta de la entrada. Martínpierde la paciencia y encuentra en esa situación la válvula de escape para todasu ira contenida. Martín abre los ojos y ve a su mujer llorando y sangrando enel suelo, su mirada provoca en el corazón de Martín mucho dolor, tanto que losdesgarros es los nudillos de Martín son insignificantes. Esa noche ninguno delos dos duerme, solo piensan y lloran.
Martín se odia, no es la primera vez que se le va lamano con su mujer, aunque esta vez a sido la peor, no sabe porque pero piensaque golpeando se va a liberar de todo lo acumulado, pero de nuevo vuelve a caeren la cuenta de que eso no sirve, que tan solo hace que te odies más y estésmás vacío pero de nuevo, tarde.
Marga va cojeando al colegio, con la visibilidad deun solo ojo, ya que el otro permanece oculto bajo el hinchazón de suparpado derecho. Muchas son las madres que la preguntan que qué es lo que la hapasado y ella convencida contesta que un travieso escalón la traicionó.
Tamára sale tímida de clase y le entrega las notas asu madre, Marga. Esta ve que Tamara ha suspendido una asignatura. Ahora esMarga quien ve esa válvula de escape y decide empezar a insultar a su hija comocastigo. Viendo que eso no saciaba su ira, ya en casa decide empezar a golpeara su asustada hija Tamara.
Lágrima tras lágrima tamara ve en su habitaciónsoledad por todos lados y pañuelos en su regazo que limpian la sangre de sucara. Ella no comprende por qué se pone así su madre, por qué no habla en vezde pegar o insultar, de hecho, Tamara ahora no entiende nada, nada excepto unacosa y es que su única amiga es esa salida de enfrente, una ventana que abiertade par en par susurra ¡Ven! Tras un rato pensando en el borde de la ventana,Tamara decide que sus últimas palabras van a ser "¡adiós mamá!" ysalta.
Historias así ocurren todos los días, en cualquierlugar, historias así son el resultado de la falta de valor y responsabilidad.Si las cosas se hubiesen hablado quizás Marga no estaría coja de por vida, sitodos se responsabilizaran más de sus actos, quizás Tamara aún estaría viva, yen tus manos está evitar trágicas historias como esta.
A Martín le tiemblan las manos, el pasillo querecorre todos los días ahora se le hace eterno y suda. Esto le pasa siempre quele llama su jefe, el señor Perez. Tras un interminable camino llega a la puertade cristal tintado en la que pone Sr.Perez y entra. Allí el señor Perez muycabreado, entre gritos y faltas de respeto pero sin pretextos, decide recortarlas vacaciones y el sueldo de Martín a cambio de un aumento de horas laborales.Ahora Martín tiene los ojos rojos, le gustaría dialogar con su jefe, darle unbofetón o dos, gritarle o mandarlo a la mierda, pero pondría en riesgo suempleo y es lo único que mete dinero en casa, por lo que se calla y largase deldespacho de el señor Perez cabizbajo y silencioso.
Martín sale del trabajo y cree que lo mejor antes dellegar a casa es tomar algunas copas en el bar de al lado. Esto es un graveerror porque es de esta manera por la cual Martín perderá la consciencia de susactos. después de unas cuantas rondas de ácido limón mezclado contequila, decide subir a casa, donde le aguarda una mujer preocupada que lelanza un sinfín de preguntas una vez cruza la puerta de la entrada. Martínpierde la paciencia y encuentra en esa situación la válvula de escape para todasu ira contenida. Martín abre los ojos y ve a su mujer llorando y sangrando enel suelo, su mirada provoca en el corazón de Martín mucho dolor, tanto que losdesgarros es los nudillos de Martín son insignificantes. Esa noche ninguno delos dos duerme, solo piensan y lloran.
Martín se odia, no es la primera vez que se le va lamano con su mujer, aunque esta vez a sido la peor, no sabe porque pero piensaque golpeando se va a liberar de todo lo acumulado, pero de nuevo vuelve a caeren la cuenta de que eso no sirve, que tan solo hace que te odies más y estésmás vacío pero de nuevo, tarde.
Marga va cojeando al colegio, con la visibilidad deun solo ojo, ya que el otro permanece oculto bajo el hinchazón de suparpado derecho. Muchas son las madres que la preguntan que qué es lo que la hapasado y ella convencida contesta que un travieso escalón la traicionó.
Tamára sale tímida de clase y le entrega las notas asu madre, Marga. Esta ve que Tamara ha suspendido una asignatura. Ahora esMarga quien ve esa válvula de escape y decide empezar a insultar a su hija comocastigo. Viendo que eso no saciaba su ira, ya en casa decide empezar a golpeara su asustada hija Tamara.
Lágrima tras lágrima tamara ve en su habitaciónsoledad por todos lados y pañuelos en su regazo que limpian la sangre de sucara. Ella no comprende por qué se pone así su madre, por qué no habla en vezde pegar o insultar, de hecho, Tamara ahora no entiende nada, nada excepto unacosa y es que su única amiga es esa salida de enfrente, una ventana que abiertade par en par susurra ¡Ven! Tras un rato pensando en el borde de la ventana,Tamara decide que sus últimas palabras van a ser "¡adiós mamá!" ysalta.
Historias así ocurren todos los días, en cualquierlugar, historias así son el resultado de la falta de valor y responsabilidad.Si las cosas se hubiesen hablado quizás Marga no estaría coja de por vida, sitodos se responsabilizaran más de sus actos, quizás Tamara aún estaría viva, yen tus manos está evitar trágicas historias como esta.