Mientras se vuelven uno solo
el silencio y cansancio
y el sol enrojecido
vierte su sangre en nosotros
las flores nacen marchitas
el fuego quema sus hojas
y el humo antecede el miedo
ya nos vienen a buscar.
Las aves dejan sus nidos
guiadas por sus jinetes
quisieran irse muy lejos
dejar este pueblo atrás,
volando por puro instinto
suben alto para no ver
a los viejos resignados
queriendo morir en paz
y a los heridos y enfermos
llorando solo por llorar
porque ya no restan fuerzas
para dejar estas tierras
y el miedo toca a sus puertas,
pero no quieren mirar.
Las semillas del mañana
dejaron este campo infértil
buscando una oportunidad
de tener otro futuro
y ya no hay nada qué hacer
para consolar el llanto
de madres que ven a sus hijos
volar hacia nuevos rumbos;
sólo le espera la muerte
a los que quedan aquí
perros que ladran al viento
hombres que lloran de miedo.
Amanece lentamente
se avecina un nuevo día
rocía años y polvo
en los caminos y techos
y el cementerio se cubre
de cruces y de cenizas
las madres buscan a ciegas
en las tumbas de sus hijos;
cómo calmar el dolor
que sólo causa la muerte
cómo olvidar el dolor
de ver partir a su gente.
el silencio y cansancio
y el sol enrojecido
vierte su sangre en nosotros
las flores nacen marchitas
el fuego quema sus hojas
y el humo antecede el miedo
ya nos vienen a buscar.
Las aves dejan sus nidos
guiadas por sus jinetes
quisieran irse muy lejos
dejar este pueblo atrás,
volando por puro instinto
suben alto para no ver
a los viejos resignados
queriendo morir en paz
y a los heridos y enfermos
llorando solo por llorar
porque ya no restan fuerzas
para dejar estas tierras
y el miedo toca a sus puertas,
pero no quieren mirar.
Las semillas del mañana
dejaron este campo infértil
buscando una oportunidad
de tener otro futuro
y ya no hay nada qué hacer
para consolar el llanto
de madres que ven a sus hijos
volar hacia nuevos rumbos;
sólo le espera la muerte
a los que quedan aquí
perros que ladran al viento
hombres que lloran de miedo.
Amanece lentamente
se avecina un nuevo día
rocía años y polvo
en los caminos y techos
y el cementerio se cubre
de cruces y de cenizas
las madres buscan a ciegas
en las tumbas de sus hijos;
cómo calmar el dolor
que sólo causa la muerte
cómo olvidar el dolor
de ver partir a su gente.