Lírico.
Exp..
Responde
Blas de Otero, el soneto de sonetos,
allá arriba no hay criba, ya no miente
la serpiente del tiempo. Indiferente
sigue esta tierra, y gira. Entre amuletos
de soledad. Seguimos. Tan repletos
de muerte vamos, contra la corriente
que nos congela. Vuela el tiempo, y siente
la humanidad una horfandad. Secretos
somos de una divinidad. El día
que tú te fuiste, fue la poesía
mucho más hueca, Blas, amigo, ¿dónde
se encuentra, al fin, el fin de tanto daño;
del segundo, el minuto, la hora, el año?
Haz el favor, buen Blas, díme, responde.
Blas de Otero, el soneto de sonetos,
allá arriba no hay criba, ya no miente
la serpiente del tiempo. Indiferente
sigue esta tierra, y gira. Entre amuletos
de soledad. Seguimos. Tan repletos
de muerte vamos, contra la corriente
que nos congela. Vuela el tiempo, y siente
la humanidad una horfandad. Secretos
somos de una divinidad. El día
que tú te fuiste, fue la poesía
mucho más hueca, Blas, amigo, ¿dónde
se encuentra, al fin, el fin de tanto daño;
del segundo, el minuto, la hora, el año?
Haz el favor, buen Blas, díme, responde.
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