kique
Poeta que considera el portal su segunda casa
Aunque sea muy largo tu retiro,
no esperes una lágrima en mis ojos,
se fueron cuando el brillo de un zafiro
anuló mi recuerdo en tus antojos.
No esperes una lágrima en mis ojos,
los destellos de ayer, hoy son abrojos,
que se notan en tu piel cuando miro,
mendigando encorvada los despojos,
a cambio por algún que otro suspiro.
Hoy que ya no te veo imploro al llanto
que de nuevo brote en mi estéril pozo,
ausente ya por siempre el gran espanto
que convirtió en desdicha el corto gozo,
cuando tu sonrisa buscó otro manto
para ocultar mi pena tras su embozo.
no esperes una lágrima en mis ojos,
se fueron cuando el brillo de un zafiro
anuló mi recuerdo en tus antojos.
No esperes una lágrima en mis ojos,
los destellos de ayer, hoy son abrojos,
que se notan en tu piel cuando miro,
mendigando encorvada los despojos,
a cambio por algún que otro suspiro.
Hoy que ya no te veo imploro al llanto
que de nuevo brote en mi estéril pozo,
ausente ya por siempre el gran espanto
que convirtió en desdicha el corto gozo,
cuando tu sonrisa buscó otro manto
para ocultar mi pena tras su embozo.
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