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Ritual de una noche

Angelluzgris

Poeta recién llegado
A veces no sé
si lo vivido fue real
o un sueño que decidió
respirar en mi piel.

Pero esta noche
roce un paraíso
que no sabía
que mi alma necesitaba mirar.

Dos almas en silencio,
respirando despacio,
mientras pequeñas guardianas de ojos dorados
custodiaban
el secreto de los dioses.

Me aferré a ese calor
como un vampiro sediento
descubriendo por primera vez
que también existe la luz.

Por una noche
tu pecho fue hogar.

Y me pregunté, temblando:
¿acaso esto es amar?

No te pedí eternidad.
Solo que no niegues
que existió este instante.

Que rozar tu rostro con mis dedos
y besar tu frente
fue mi pequeño ritual
para agradecerle al destino
haberte encontrado.

Porque sentirte así
fue caminar al borde de un abismo dulce,
de esos que prometen
la caída
o el renacimiento.

Tal vez mi naturaleza
siempre fue demasiado nocturna,
hecha de retazos,
de versos,
de teatro,
de sueños que muerden.

Pero frente a ti
solo quise algo sencillo:

descansar un momento
entre tus brazos
y creer
que incluso los seres de la noche
pueden sentir
calidez.
 
A veces no sé
si lo vivido fue real
o un sueño que decidió
respirar en mi piel.

Pero esta noche
roce un paraíso
que no sabía
que mi alma necesitaba mirar.

Dos almas en silencio,
respirando despacio,
mientras pequeñas guardianas de ojos dorados
custodiaban
el secreto de los dioses.

Me aferré a ese calor
como un vampiro sediento
descubriendo por primera vez
que también existe la luz.

Por una noche
tu pecho fue hogar.

Y me pregunté, temblando:
¿acaso esto es amar?

No te pedí eternidad.
Solo que no niegues
que existió este instante.

Que rozar tu rostro con mis dedos
y besar tu frente
fue mi pequeño ritual
para agradecerle al destino
haberte encontrado.

Porque sentirte así
fue caminar al borde de un abismo dulce,
de esos que prometen
la caída
o el renacimiento.

Tal vez mi naturaleza
siempre fue demasiado nocturna,
hecha de retazos,
de versos,
de teatro,
de sueños que muerden.

Pero frente a ti
solo quise algo sencillo:

descansar un momento
entre tus brazos
y creer
que incluso los seres de la noche
pueden sentir
calidez.
Me ha gustado la noción de que incluso los seres nocturnos pueden experimentar amor y calidez.

Saludos
 
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