Un_Yesista
Poeta recién llegado
Vomitando verborreas incoherentes,
Fluviales de insana grandilocuencia,
Amapolas que desencadenan el fervor y la adicción,
Vàstagos de la tempestad que gobiernan la noche de los sentidos
Y el engendro monstruoso de la creación
Sumiéndose en una inquietante narcosis
Águilas imperiales, de negras maldades,
Raudas, planeando sobre la tierra del Imperio,
Anunciando heraldos de dolores impíos
Y guareciendo sacrosantos santuarios del hervor catatónico
De las domesticadas mentes plañideras que avanzan en manantiales impetuosos,
Doblegadas y conscientes, felices y bienaventurados
Ausentes espectros embalsamados con el perfume de la redención
Un velero bañado de santa devoción,
Con una efigie inmaculada que crea místico magnetismo,
Un peregrino izando las flores al viento divino,
Con la inexpugnable estructura de los feligreses,
Un amor descarnado y ulcerado vociferando conmiseración celestial,
Y un crucificado absorto en su tràgica y profunda filosofía vital
Alimentàndose ,sin regocijo y con vilipendio,
En la nauseabunda sensación del Ser incomprendido
Fluviales de insana grandilocuencia,
Amapolas que desencadenan el fervor y la adicción,
Vàstagos de la tempestad que gobiernan la noche de los sentidos
Y el engendro monstruoso de la creación
Sumiéndose en una inquietante narcosis
Águilas imperiales, de negras maldades,
Raudas, planeando sobre la tierra del Imperio,
Anunciando heraldos de dolores impíos
Y guareciendo sacrosantos santuarios del hervor catatónico
De las domesticadas mentes plañideras que avanzan en manantiales impetuosos,
Doblegadas y conscientes, felices y bienaventurados
Ausentes espectros embalsamados con el perfume de la redención
Un velero bañado de santa devoción,
Con una efigie inmaculada que crea místico magnetismo,
Un peregrino izando las flores al viento divino,
Con la inexpugnable estructura de los feligreses,
Un amor descarnado y ulcerado vociferando conmiseración celestial,
Y un crucificado absorto en su tràgica y profunda filosofía vital
Alimentàndose ,sin regocijo y con vilipendio,
En la nauseabunda sensación del Ser incomprendido