Julieta Miranda
Poeta recién llegado
Jamás me he enamorado y tal vez por esa estúpida razón tengo el estúpido pensamiento de necesitar urgentemente que me rompan el corazón.
Toda mi vida ha viajado entre lo regular y lo bueno, todas las personas que conozco se han enamorado y todas han llorado porque irremediablemente les han roto el corazón, pero todas ellas han "tocado el cielo con las manos"... al menos una vez; y aquí me encuentro yo pensando qué es lo que realmente ha pasado con mi vida, siempre me he sentido bien, algunos momentos felices pero ninguno realmente memorable.
"No tienes que enamorarte" me han dicho y yo estúpidamente me lo he repetido, pero que clase de persona puede decir que ama la vida, que ama al prójimo y respeta a cada ser humano sobre este irónico mundo si es tan cobarde como para siquiera atreverse a amar.
"Eres fuerte, por eso no te has enamorado" pero... ¿realmente eso me hace fuerte? o solo me hace ser una más que corre en busca de esa felicidad inalcanzable.
Hoy me decidí, quiero arriesgarme, quiero enamorarme y quiero tocar el cielo con las manos... y no, no me gustaría que me rompieran el corazón pero dicen que algunas veces es inevitable ¿y qué con eso? Tal vez sea el precio a pagar por ese momento, ese segundo de felicidad y tranquilidad absoluta en el que crees tener el mundo a tus pies.
Me gustaría decir que me rompieron el corazón pero valió la pena, porque al final de este camino no recordaré esa monótona vida que pasó entre lo regular y lo bueno, sino ese segundo en el que volé y lo tuve todo para después caer y se que a pesar de eso podré sonreír y decir que hice todo lo que pude haber hecho... ¿pero con quién?
Es mucho pedir a alguien que este dispuesto a vivir, a lanzarse a ese mar desconocido y probar el amor. No pido a alguien valiente que me guíe, aunque sé que se necesita valor; no pido a alguien que no tenga miedo, porque yo también lo tengo... simplemente pido a alguien que me de su mano y se lance a mi lado, que descubramos juntos ese mundo desconocido y que me ayude a tocar el cielo.
¿Es mucho lo que pido? Si no existe tal cosa, tal vez estoy destinada a jamás enamorarme...
Toda mi vida ha viajado entre lo regular y lo bueno, todas las personas que conozco se han enamorado y todas han llorado porque irremediablemente les han roto el corazón, pero todas ellas han "tocado el cielo con las manos"... al menos una vez; y aquí me encuentro yo pensando qué es lo que realmente ha pasado con mi vida, siempre me he sentido bien, algunos momentos felices pero ninguno realmente memorable.
"No tienes que enamorarte" me han dicho y yo estúpidamente me lo he repetido, pero que clase de persona puede decir que ama la vida, que ama al prójimo y respeta a cada ser humano sobre este irónico mundo si es tan cobarde como para siquiera atreverse a amar.
"Eres fuerte, por eso no te has enamorado" pero... ¿realmente eso me hace fuerte? o solo me hace ser una más que corre en busca de esa felicidad inalcanzable.
Hoy me decidí, quiero arriesgarme, quiero enamorarme y quiero tocar el cielo con las manos... y no, no me gustaría que me rompieran el corazón pero dicen que algunas veces es inevitable ¿y qué con eso? Tal vez sea el precio a pagar por ese momento, ese segundo de felicidad y tranquilidad absoluta en el que crees tener el mundo a tus pies.
Me gustaría decir que me rompieron el corazón pero valió la pena, porque al final de este camino no recordaré esa monótona vida que pasó entre lo regular y lo bueno, sino ese segundo en el que volé y lo tuve todo para después caer y se que a pesar de eso podré sonreír y decir que hice todo lo que pude haber hecho... ¿pero con quién?
Es mucho pedir a alguien que este dispuesto a vivir, a lanzarse a ese mar desconocido y probar el amor. No pido a alguien valiente que me guíe, aunque sé que se necesita valor; no pido a alguien que no tenga miedo, porque yo también lo tengo... simplemente pido a alguien que me de su mano y se lance a mi lado, que descubramos juntos ese mundo desconocido y que me ayude a tocar el cielo.
¿Es mucho lo que pido? Si no existe tal cosa, tal vez estoy destinada a jamás enamorarme...