Frankos Roda
Poeta recién llegado
Un sorbo de Aganipe —Carabaña—
al vasto Ponto clama Dios y ayuda,
demanda juicio y ley confusa duda
picota aliada, aunque presta, daña.
Materna prisa a la angustia engaña,
—¿huirán promesas..., eminencia muda!—;
un futuro incierto el lazo anuda
abrazo y éxodo, temor ensaña.
Ya dobla la cerviz el torvo Ocaso
y el trueno estruendo del Naciente avanza,
el miedo, preso, mide bien su reto.
¡Democracias plenas, romped la lanza...!
¡Mi adarga, Panza!, ¿o al molino veto?
Virtud, Quijano, y a la Paz, un paso.
al vasto Ponto clama Dios y ayuda,
demanda juicio y ley confusa duda
picota aliada, aunque presta, daña.
Materna prisa a la angustia engaña,
—¿huirán promesas..., eminencia muda!—;
un futuro incierto el lazo anuda
abrazo y éxodo, temor ensaña.
Ya dobla la cerviz el torvo Ocaso
y el trueno estruendo del Naciente avanza,
el miedo, preso, mide bien su reto.
¡Democracias plenas, romped la lanza...!
¡Mi adarga, Panza!, ¿o al molino veto?
Virtud, Quijano, y a la Paz, un paso.