Xavier Taboada
Poeta asiduo al portal
Rosas, son solo el saludo matinal y estilizado de cada día, pero su significado, muy aparte de las palabras de las que vayan acompañadas, es más profundo.
Cada rosa tiene un motivo, piensa entonces cuando te obsequio una que es la muestra de mi caballerosidad hacia ti, un intento por expresarte el solemne respeto y aprecio que siento hacia tu persona.
Entiende de esta manera cada rosa como un saludo de motivación, una palabra de ánimo, un abrazo silencioso. La elegancia a nivel sublime, la cortesía y amabilidad. Una rosa cargada de todo mi buen sentimiento, una rosa con un poco de mi fuerza para reconfortarte, para que encares el día con una perspectiva distinta.
Habrán momentos también donde las palabras me serán esquivas, no te preocupes, no te sientas triste, compréndelo simplemente como que los poetas, también callamos de amor, a veces todas las palabras del mundo no podrían expresar un sentimiento.
Y es así, mi preciada señorita, como un regalo de madrugada puede compartir la dicha entre dos personas, tanto para el que lo ofrece, como para quien lo recibe. Gracias por leerme cada mañana, mi damita, aprecio infinitamente su paciencia y comprensión.
Un saludo, reina de ensueño, un abrazo con toda la ternura que me resta. Sinceramente.
Tu poeta.
Cada rosa tiene un motivo, piensa entonces cuando te obsequio una que es la muestra de mi caballerosidad hacia ti, un intento por expresarte el solemne respeto y aprecio que siento hacia tu persona.
Entiende de esta manera cada rosa como un saludo de motivación, una palabra de ánimo, un abrazo silencioso. La elegancia a nivel sublime, la cortesía y amabilidad. Una rosa cargada de todo mi buen sentimiento, una rosa con un poco de mi fuerza para reconfortarte, para que encares el día con una perspectiva distinta.
Habrán momentos también donde las palabras me serán esquivas, no te preocupes, no te sientas triste, compréndelo simplemente como que los poetas, también callamos de amor, a veces todas las palabras del mundo no podrían expresar un sentimiento.
Y es así, mi preciada señorita, como un regalo de madrugada puede compartir la dicha entre dos personas, tanto para el que lo ofrece, como para quien lo recibe. Gracias por leerme cada mañana, mi damita, aprecio infinitamente su paciencia y comprensión.
Un saludo, reina de ensueño, un abrazo con toda la ternura que me resta. Sinceramente.
Tu poeta.