Ante tu algarabía,
silencio,
tengo tanto que dijera
lo que nada pudiese decir,
tengo hambre de bien
y muchas sobras de mal,
no me preguntes por que,
pues no lo sé.
Va y viene mi cabeza
sin saber a donde va,
va y viene sin certeza,
donde estará mi verdad,
donde quedaron mis sueños,
donde las imágenes y palabras,
donde mi suerte de sino
que tanta suerte me daba.
Donde los lugares aquellos
en que tanto me inspiraba,
donde he venido a parar,
donde esta cárcel extraña,
por que dejé de soñar,
por que dejé mis preguntas,
por que este puto tugurio
me golpea hasta que dudo.
Como se sale de preso
si preso en la vida estás,
como se abre la puerta
que al cruzar se esfumará,
yo que vi miles de soles
y alianzas descubrí,
con el paso de unos años
en nada los convertí.
En cenizas y en rastrojos,
en trajes de color gris,
tanta lluvia está cayendo
que no veo más de mi.
Pero el toro jamás muere
si no es de una estocada,
y guerras podrás ponerle
por delante y con la espada,
y no acabarás con el
hasta herir bien sus entrañas,
que son la de un amor eterno
incluso hacia la guadaña.
Quien me mata morirá
tan solo por querer sangre,
toda sangre derramada
muere a muerte de hacha.
Toda lluvia que en ti cae
te humedece y hasta araña,
el toro no se protege.
Pues nunca ha de hacerle falta.
Psycho
silencio,
tengo tanto que dijera
lo que nada pudiese decir,
tengo hambre de bien
y muchas sobras de mal,
no me preguntes por que,
pues no lo sé.
Va y viene mi cabeza
sin saber a donde va,
va y viene sin certeza,
donde estará mi verdad,
donde quedaron mis sueños,
donde las imágenes y palabras,
donde mi suerte de sino
que tanta suerte me daba.
Donde los lugares aquellos
en que tanto me inspiraba,
donde he venido a parar,
donde esta cárcel extraña,
por que dejé de soñar,
por que dejé mis preguntas,
por que este puto tugurio
me golpea hasta que dudo.
Como se sale de preso
si preso en la vida estás,
como se abre la puerta
que al cruzar se esfumará,
yo que vi miles de soles
y alianzas descubrí,
con el paso de unos años
en nada los convertí.
En cenizas y en rastrojos,
en trajes de color gris,
tanta lluvia está cayendo
que no veo más de mi.
Pero el toro jamás muere
si no es de una estocada,
y guerras podrás ponerle
por delante y con la espada,
y no acabarás con el
hasta herir bien sus entrañas,
que son la de un amor eterno
incluso hacia la guadaña.
Quien me mata morirá
tan solo por querer sangre,
toda sangre derramada
muere a muerte de hacha.
Toda lluvia que en ti cae
te humedece y hasta araña,
el toro no se protege.
Pues nunca ha de hacerle falta.
Psycho