Manuel San José
Poeta recién llegado
Rompe en espuma el mar cuando se estrella
Contra las toscas rocas de la orilla
Formando un manto blanco que en la noche brilla,
Haciendo de la noche una noche bella.
Ruge ensordecedor el mar bravío
Y se oye su rumor en la montaña,
Naturaleza herida que con saña
Enseña su orgulloso poderío.
Ni el canto de mil aves en concierto
Consiguen acallar el gran rugido,
Las mismas aves que a su vez han sido
Confidentes de las olas y los vientos.
Ese rugido que a dormir me ayuda,
Que relajado y con placer percibo,
Ese sonido que para mi sentido
Son bellos versos que la mar susurra.