Jose Anibal Ortiz Lozada
Poeta adicto al portal
Me desperté tarde,
como los poetas que no tienen prisa.
El café estaba frío
y yo también.
La cama aún olía a sueños,
pero los olvidé todos cuando abrí el celular.
Es sábado.
No sé si reír, llorar
o ponerme a limpiar.
Pero hago lo único que sé:
pensarte sin permiso,
como si fueras canción pegajosa.
Y maldita sea…
sí que lo eres.
como los poetas que no tienen prisa.
El café estaba frío
y yo también.
La cama aún olía a sueños,
pero los olvidé todos cuando abrí el celular.
Es sábado.
No sé si reír, llorar
o ponerme a limpiar.
Pero hago lo único que sé:
pensarte sin permiso,
como si fueras canción pegajosa.
Y maldita sea…
sí que lo eres.