Russell Ramos
Poeta recién llegado
Al flaco del bombín,
que compartió tequilas cada noche
con este corazón que palpita fuera de ritmo
y le van sobrando motivos
para no levantarse.
Al vecino cronopio,
que se sienta, guitarra en mano
con este desdichado en calle melancolía,
cuando la vida va apartando
a los que sufrimos por vocación.
Gracias señor poeta
por estas quinientas noches
en que me olvido la muerte,
por endulzar el trago amargo
y vaciar las penas que aún llevo en cicatrices.
Es Joaquín el hidalgo
mostrándose certero contra los molinos gigantes,
es sabina el escudero,
acompañando con vinagre y rosas
este funeral sin muerto.
Allá va, buscando abriles en el calendario
desojando margaritas que solo saben decir que si,
cantándole al piano del amanecer
las canciones más hermosas del mundo.
que compartió tequilas cada noche
con este corazón que palpita fuera de ritmo
y le van sobrando motivos
para no levantarse.
Al vecino cronopio,
que se sienta, guitarra en mano
con este desdichado en calle melancolía,
cuando la vida va apartando
a los que sufrimos por vocación.
Gracias señor poeta
por estas quinientas noches
en que me olvido la muerte,
por endulzar el trago amargo
y vaciar las penas que aún llevo en cicatrices.
Es Joaquín el hidalgo
mostrándose certero contra los molinos gigantes,
es sabina el escudero,
acompañando con vinagre y rosas
este funeral sin muerto.
Allá va, buscando abriles en el calendario
desojando margaritas que solo saben decir que si,
cantándole al piano del amanecer
las canciones más hermosas del mundo.