Santo.

Nommo

Poeta veterano en el portal
Y llegué al fin de mis días.
Y nadie supo nada más de mí.
Pero, de algún modo, seguía alimentándome.
Junto a una constelación: La osa mayor.


Sirenita-Copenhague-identifica-internacionalmente-capital_EDIIMA20151022_1216_5.jpg



Me daba biberones de la leche estelar de la Vía Láctea.


Crecí y fui dichoso, por innumerable.
Dichoso, por abundante e incontable.
Dichoso, por muchedumbres, mundos y razas.
Dichoso, fumando un purito en la terraza.
 
Última edición:

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba