Ricardo López Castro
*Deuteronómico*
Estoy deseando escribir.
Sobre qué, me digo.
La tinta se corre sola.
El maquillaje, con las lágrimas.
Tengo, tenemos razones para gozar de una alta autoestima.
¿En qué cree la gente con una alta autoestima?
No sé con qué identificar ciertas sensaciones que tienen que ver con la ansiedad.
Tampoco otras que tienen que ver con la poesía.
No soy reticente a conocer gente.
Tampoco a escribir lo que más se ajuste a mis opiniones y pretensiones.
No sé qué pretendo de la gente.
Las pretensiones se forjan fuera del conocimiento.
Me sitúo pues, en una posición acorde con el conocimiento y desacorde con los sentimientos del ser humano.
No estoy convencido de que sea la mejor opción.
Tampoco de que no lo sea.
Esto no es un cuadro clínico.
Tampoco estoy convencido de ello.
Las palomas se asustan.
El diccionario de la RAE me costó cincuenta y cinco euros.
Escribí desde que tengo uso de razón, literalmente.
Mi mejor beso duró más de una hora.
Las mañanas, de lunes a viernes, pasa el autobús en el que voy por aquel lugar mágico.
Lo teníamos todo:
Éramos jóvenes y guapos e inmaduros, pero sabíamos lo que queríamos.
En verdad era muy guapa.
Y besaba de miedo.
Y yo, pensando, en la gloria: ¡Joder, menuda tía me estoy papando!
Creo que por ello el beso duró tanto, jajaja.
Mis colegas de aquella, se fueron en el último bus, y yo volví a casa andando, en una nube.
No me pregunten cómo, pero fue mi época dorada.
El día del 11-S.
Sobre qué, me digo.
La tinta se corre sola.
El maquillaje, con las lágrimas.
Tengo, tenemos razones para gozar de una alta autoestima.
¿En qué cree la gente con una alta autoestima?
No sé con qué identificar ciertas sensaciones que tienen que ver con la ansiedad.
Tampoco otras que tienen que ver con la poesía.
No soy reticente a conocer gente.
Tampoco a escribir lo que más se ajuste a mis opiniones y pretensiones.
No sé qué pretendo de la gente.
Las pretensiones se forjan fuera del conocimiento.
Me sitúo pues, en una posición acorde con el conocimiento y desacorde con los sentimientos del ser humano.
No estoy convencido de que sea la mejor opción.
Tampoco de que no lo sea.
Esto no es un cuadro clínico.
Tampoco estoy convencido de ello.
Las palomas se asustan.
El diccionario de la RAE me costó cincuenta y cinco euros.
Escribí desde que tengo uso de razón, literalmente.
Mi mejor beso duró más de una hora.
Las mañanas, de lunes a viernes, pasa el autobús en el que voy por aquel lugar mágico.
Lo teníamos todo:
Éramos jóvenes y guapos e inmaduros, pero sabíamos lo que queríamos.
En verdad era muy guapa.
Y besaba de miedo.
Y yo, pensando, en la gloria: ¡Joder, menuda tía me estoy papando!
Creo que por ello el beso duró tanto, jajaja.
Mis colegas de aquella, se fueron en el último bus, y yo volví a casa andando, en una nube.
No me pregunten cómo, pero fue mi época dorada.
El día del 11-S.