GALIA SILVA GALEANO
Poeta recién llegado
Tantas cosas se han dicho en medio de murmullos nocturnos.
Las intimidades del sol en los ojos de la tierra que limpia su estrado cada vez que le es permitido desatar su furia, !y bien lo hace!
La tiranía del ser humano que en mal momento nació para arruinar el aire de lo ignoto y sano, visitante del triste escombro que es el corazón de quienes aún sobrevivimos a este cruzada injusta que finalmente nos lleva a besar los pies de la muerte y a enjugar nuestro llanto con su milenaria cabellera de fatales encantos.
Tantas cosas se seguirán diciendo dentro
y fuera de las nubes de Nisan.
En las raíces perceptibles de los Reyes que en
verano se despojan de su capa y corona para
regalarle a su silueta la esbeltez antigua de su misterioso reinado.
Tantas cosas se oirán en las cumbres desafiantes del olvido,
en la niebla de la vida que permanece para cumplir su ciclo deteriorando el alma y cuerpo con el abandono de la mente.
Tantas cosas se callarán los seres que descienden de las aguas celestes a un vasto desierto de confusiones muy humanas y dejadas de toda inteligencia.
Tantas cosas de las que nadie puede tener conocimiento, lo cual se convierte en el mayor enigma que trasmuta los confines del infinito.
Las intimidades del sol en los ojos de la tierra que limpia su estrado cada vez que le es permitido desatar su furia, !y bien lo hace!
La tiranía del ser humano que en mal momento nació para arruinar el aire de lo ignoto y sano, visitante del triste escombro que es el corazón de quienes aún sobrevivimos a este cruzada injusta que finalmente nos lleva a besar los pies de la muerte y a enjugar nuestro llanto con su milenaria cabellera de fatales encantos.
Tantas cosas se seguirán diciendo dentro
y fuera de las nubes de Nisan.
En las raíces perceptibles de los Reyes que en
verano se despojan de su capa y corona para
regalarle a su silueta la esbeltez antigua de su misterioso reinado.
Tantas cosas se oirán en las cumbres desafiantes del olvido,
en la niebla de la vida que permanece para cumplir su ciclo deteriorando el alma y cuerpo con el abandono de la mente.
Tantas cosas se callarán los seres que descienden de las aguas celestes a un vasto desierto de confusiones muy humanas y dejadas de toda inteligencia.
Tantas cosas de las que nadie puede tener conocimiento, lo cual se convierte en el mayor enigma que trasmuta los confines del infinito.