Existes con tu grito eterno
en el rojo saturado de los muslos,
y en los musgos que incorporan
mi cabeza insomne,
existes desprendido en el aire de las bocas,
en la ciudad clavada de reflejos perpetuos,
en el naufragio del gesto y en el tiempo a solas.
Existes en sigilos de aeropuertos,
en espejos y paredes,en cortinas y tedios,
en la piel en carne y magnolias de mimbre
esperando encontrar algo secreto.
...
en el rojo saturado de los muslos,
y en los musgos que incorporan
mi cabeza insomne,
existes desprendido en el aire de las bocas,
en la ciudad clavada de reflejos perpetuos,
en el naufragio del gesto y en el tiempo a solas.
Existes en sigilos de aeropuertos,
en espejos y paredes,en cortinas y tedios,
en la piel en carne y magnolias de mimbre
esperando encontrar algo secreto.
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