kalkbadan
Poeta que considera el portal su segunda casa
SEIS LITROS DE SANGRE Y DOSCIENTOS SEIS HUESOS
Al parecer tenemos seis litros de sangre y doscientos seis huesos.
A veces, bien podrían ser seis litros de lodo y doscientas seis barras de plomo.
Y es que en ocasiones —en estas ocasiones—
los huesos se astillan y atraviesan los jirones de la chaqueta
que flamea sobre el torso de paja
del espantapájaros en que se convierte uno de tanto asustarse.
La sangre se torna en un pantano masticado por manglares y nenúfares
suspendidos sobre la ausente primavera
de un fondo vomitado de oscura gelatina.
Hace ya demasiado tiempo que el par de habichuelas
que se alojan en la jaula de mi pecho
trocaron la sangre del torrente por el légamo del pantano,
y entretanto, el corazón, ya gripado,
late y late en una histérica secuencia disfuncional.
Al parecer son seis litros de sangre y doscientos seis huesos,
pero lo que yo siento dentro de mí es una grotesca montaña
que se incrustó en el mismo espacio que dejó el ánimo
cuando se exilió de mis fronteras.
Y es que la mente es una enferma mental con tendencia bipolar:
te jode, y una vez jodido, se queja porque le jode.
Quizá se trate de simples pataletas
por aquellas soberbias noches que pasé a solas con el alma,
...pero cómo duelen sus pataletas.
Dicen que tenemos seis litros de sangre y doscientos seis huesos...
Lo que yo daría por que fueran seis litros de cielo
y doscientas seis golondrinas al vuelo
con mis planes
en sus picos.
Kalkbadan
En Madrid a 2 de mayo de 2016
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