Alfie Arellano
Poeta recién llegado
No había nada sobre el cemento,
tan solo tú y tu enorme recuerdo.
¿Qué habría sido de ti ayer?
¿Habrías tocado tu mismo réquiem?
Yo no soy nadie para cuidarte,
pero sabía que tenía qué hacerlo;
pues si estabas sola con tu mente
acabarías en un enredo, lejos…
Llegó el frío y con él, te fuiste,
no había más que tu recuerdo;
ese recuerdo que yo no quiero.
Ese recuerdo que fastidia.
Y solo conservo esta vieja fotografía
que habla de ti en mi triste vida.
Habla de esa pobre batalla perdida
en la que huyeron nuestras almas fugitivas.
Archivos adjuntos
Última edición: