Astor
Poeta recién llegado
Siembro palabras en el jardín de tu inocencia, en tu virgen esencia de novata, por que nunca tuviste la presencia de alguien que te acaricie con estas palabras. Soy un cúmulo de notas blancas, de corcheas y de tiempos sin distancia.
Siembro palabras con la esperanza de crecer un día dentro tuyo, con la fe de pensar que un día este beso será tuyo, y te aseguro es culpa de tu boca roja carne que violenta la razón, por que nadie podrá besarte con esta imaginación.
Acaso no habrá poción para desnudarte sin tener razón? , acaso no habrá manera de besarnos de manera casual? No hay forma de traer a la realidad esos labios con los que sueña mi boca?
Es verdad lo que dice el duende dentro de mi oído, dice que debería de una vez echarte al olvido, duende mentiroso yo le digo, se que dentro de su cuarto una foto tuya colgó, hombrecito verde que en tus ojos negros también cayo.
Intento despegar tu recuerdo de mis ojeras, pero mi determinación viaja en un aeroplano que no vuela, tengo dudas de a montón, tengo marcado en la frente tu ultimo adiós, tengo soldado en mi interior las voces bonitas de tu mejor canción.
Caminan las risas hacia atrás, se van despacito llorándole al viento, se sacuden la arena del que ahora es un desierto, y se congela cada caricia bajo un mar de dudas mientras veo detrás del cristal como tus palabras se van quedando mudas
Siembro palabras con la esperanza de crecer un día dentro tuyo, con la fe de pensar que un día este beso será tuyo, y te aseguro es culpa de tu boca roja carne que violenta la razón, por que nadie podrá besarte con esta imaginación.
Acaso no habrá poción para desnudarte sin tener razón? , acaso no habrá manera de besarnos de manera casual? No hay forma de traer a la realidad esos labios con los que sueña mi boca?
Es verdad lo que dice el duende dentro de mi oído, dice que debería de una vez echarte al olvido, duende mentiroso yo le digo, se que dentro de su cuarto una foto tuya colgó, hombrecito verde que en tus ojos negros también cayo.
Intento despegar tu recuerdo de mis ojeras, pero mi determinación viaja en un aeroplano que no vuela, tengo dudas de a montón, tengo marcado en la frente tu ultimo adiós, tengo soldado en mi interior las voces bonitas de tu mejor canción.
Caminan las risas hacia atrás, se van despacito llorándole al viento, se sacuden la arena del que ahora es un desierto, y se congela cada caricia bajo un mar de dudas mientras veo detrás del cristal como tus palabras se van quedando mudas