GUSTAV D' RIVIERE
Poeta recién llegado
Señora del lago,
majestuosa,
reina de las orillas,
palacio transparente de auras de agua,
que hermoso atardecer en tus ojos,
quietud que se transforma en tempestad;
eres voluble,
soluble,
como todo líquido evocas mi espíritu
que se adentra en tus vestigios.
Hoy somos uno,
estoy hecho de tu materia,
cómo no te reconocería si estás en mi cuerpo,
me cubres,
me limpias,
lames mis heridas,
eres complemento
Cómo honrarte,
cómo hacerlo,
si vas desapareciendo;
no te rindas señora
Por favor no te rindas.
majestuosa,
reina de las orillas,
palacio transparente de auras de agua,
que hermoso atardecer en tus ojos,
quietud que se transforma en tempestad;
eres voluble,
soluble,
como todo líquido evocas mi espíritu
que se adentra en tus vestigios.
Hoy somos uno,
estoy hecho de tu materia,
cómo no te reconocería si estás en mi cuerpo,
me cubres,
me limpias,
lames mis heridas,
eres complemento
Cómo honrarte,
cómo hacerlo,
si vas desapareciendo;
no te rindas señora
Por favor no te rindas.