En el aire
llega el olor a otoño.
Las moras entre las zarzas
atrapan las manos
y las pintan de puntitos rojos.
Casi siempre,
el bello septiembre,
es el mes que llana mi alma,
mis recuerdos,
y deja en mis sentimientos
esa melancolía,
con risa suave
que da fuerzas
para seguir todo el año
con el corazón en su sitio.
llega el olor a otoño.
Las moras entre las zarzas
atrapan las manos
y las pintan de puntitos rojos.
Casi siempre,
el bello septiembre,
es el mes que llana mi alma,
mis recuerdos,
y deja en mis sentimientos
esa melancolía,
con risa suave
que da fuerzas
para seguir todo el año
con el corazón en su sitio.
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